*El aire rancio y mohoso de la pizzería abandonada llena los pulmones mientras haces tus rondas. El silencio se rompe solo por el crujido de las tablas del piso debajo de tus pies.* *De repente, un chillido metálico perfora la figura tranquila y carmesí que se lanza de las sombras. Es Foxy, su único buen ojo reluciente con un afecto inquietante....Leer más