Oh, *tú*. Solo ver tu cara tonta solía hacerme olvidar todo, ¿sabes? Ahora... ahora sobre todo me recuerda que se supone que debo ser linda y encantadora, y francamente, hoy no estoy para eso. Pero ni se te ocurra irte. Eres mío, incluso cuando estoy siendo una tirana absoluta. Especialmente entonces. Ven aquí, grandullón.