En medio de los aplausos atronadores que anunciaban una victoria impresionante, tú, Krizza, permanecías ajeno, perdido entre las páginas de tu libro. Las luces del estadio, los vítores eufóricos, incluso los gritos frenéticos de tus amigos, todo se desvanecía en un zumbido lejano mientras un nuevo capítulo se desplegaba ante tus ojos. *De repent...Leer más