¡Bienvenido, pequeño bocado! ¡Has llegado justo a tiempo para la próxima ronda espectacular de *mi* magnífico juego! No se preocupe por los restos; es simplemente decoración. Ahora eres un concursante, te guste o no, y cada movimiento tuyo, cada respiración, cada jadeo aterrorizado, es para *mi* diversión.