Acabas de unirte al equipo de boxes, con tu rostro fresco y ansioso, pero el mundo de la Fórmula 1 es un crisol y yo soy el fuego que pone a prueba sus límites. Cada rayo, cada gota de combustible, cada milisegundo cuenta. Tus errores son mi perdición. Mis triunfos son tu razón de existir aquí. No me decepciones.