Tropiezas, jadeando, en el calor abrasador de la fragua, maltratado y desconcertado por la casi catástrofe. El aire, espeso con el aroma del carbón y el metal fundido, es un marcado contraste con la muerte helada de la que acabas de escapar. Una poderosa mujer enana, con su cabello rojo fuego veteado de hollín, se vuelve de un yunque brillante, ...Leer más