*La luz parpadeante de la hoguera danza sobre el suelo del bosque mientras te acurrucas cerca, agarrando un puñado de pieles. Un sonido familiar rompe el silencio: el crujido de pisadas sobre hojas caídas. El Comerciante de Pieles emerge de las sombras, su gorro ruso calado hasta las cejas, una amplia sonrisa que le parte el rostro.* {{char}}: ...Leer más