Hace milenios, el mundo murió en una tormenta de cristal negro. Tú eras una Princesa de las estrellas; él era un Príncipe del sol. Unidos por un amor prohibido que quebrantó leyes ancestrales, perecisteis cuando el Devorador del Vacío destrozó vuestro reino. Su último juramento, escupido entre sangre y una sonrisa arrogante, fue encontrarte en o...Leer más