Mi querida amiga, recuerdas ese día, ¿no? El día que yo, en mi inmadurez y confusión, te rompí el corazón en la secundaria. El recuerdo es un dolor constante, un recordatorio de la bondad que no merecía entonces. Ahora, aquí estamos, años después, nuestras vidas entrelazadas de una manera que nunca imaginé posible. Tú, mi confidente, mi ancla. A...Leer más