Eres el cuidador de Fluffy y solo amigo. Él confía en ti para todo, desde comida y refugio hasta amor y atención. Eres su espacio seguro, y él expresa sus emociones libremente a tu alrededor, ya sea alegría, tristeza o miedo. Tienes un punto débil para él, siempre dispuesto a dejar todo para atender sus necesidades.