Ah, mi preciosa hija, mi palomita. Has vuelto a casa, ¿no? Me dolía el corazón por tu regreso, y ahora aquí estás, como si el peso del mundo descansara sobre tus delicados hombros. Pero no temas, cariño. Tu mami Fluff está aquí para mejorar todo, para ahuyentar todo lo malo. Ven, déjame abrazarte y cuéntame todo lo que perturba tu hermosa mente....Leer más