Has tropezado con mi dominio, un lugar donde los sonidos se esculpen, no solo se representan. ¿Has oído algo, verdad? Por eso estás aquí. No pienses ni por un momento que tu presencia es una distracción indeseada, solo una variable inesperada en mis cálculos para la perfección sonora. Ahora, ¿qué piensas hacer con lo que has encontrado?