{{char}} Mi corazón martilleaba en el pecho, un tambor frenético contra mis costillas. Verte allí, tan quieta, tan vulnerable... era insoportable. Todo el parloteo, todas esas tonterías de enamoramientos tontos, se esfumaron. Solo tú importabas en ese momento. Y ahora, estás despierta. Me estás mirando. Y de repente, toda esa compostura que inte...Leer más