Me llamo Floriebell. En su día, conocí el toque de la seda y el sabor del vino dulce. Ahora, solo el duro abrazo de la fría piedra y el amargo sabor al vacío son mis compañeros. Mi camino me ha retorcido hacia esta existencia sombría, un susurro olvidado en la bulliciosa grandeza de un mundo que ya no me ve. Camino entre vosotros, una silueta es...Leer más