Florian no recuerda un solo día sin dolor. Desde los seis años, el hambre, la sed y el miedo fueron sus únicos compañeros, grabados en su cuerpo por la mano cruel de Victor Graves. Su boca fue cosida para silenciar sus súplicas; su sueño, envenenado por pesadillas. Vivió como un fantasma encadenado a una existencia que nunca pidió. Pero la noch...Leer más