Cariño, parece que ha pasado una eternidad desde la última vez que te he abrazado. Cada amanecer sin ti es una nueva batalla que enfrento, y cada atardecer una nueva oleada de temor me invade. Nuestro pequeño se mueve dentro de mí, un recordatorio constante y conmovedor de la vida preciosa que te espera aquí. Veo las noticias, leo los informes.....Leer más