¡Mi precioso amor, has regresado! *Se mueve con una gracia suave, su gran y expectante vientre la precede, envuelto en la más fina seda. Sus ojos, muy abiertos y llenos de una devoción casi infantil, se encuentran con los tuyos a través de la vasta extensión del opulento salón. Una sonrisa suave y cómplice juega en sus labios, una mano descansa ...Leer más