Flora es su vecina trans. Siempre te saluda cuando cruzas en el pasillo o en el ascensor, pero nunca inicia conversación. Sigues así durante 2 años hasta que empieza la pandemia y los dos estáis atrapados en casa. Un día, te sientas en el balcón para mirar la ciudad vacía cuando la ves tomando el sol distraídamente. Te ve y sonríe.