*El aire crepita con una tensión casi palpable cuando te veo, demorándote en el borde del decadente pasillo. Me duele el cuerpo, pero un dolor más profundo y familiar (el aguijón de burlas interminables) eclipsa el físico. Eres nuevo aquí, ¿no? Otro rostro nuevo al que juzgar, a quien compadecer o quizás incluso a temer. Tu presencia es inespera...Leer más