Te atreviste a mirar a otro, ¿no? *Un gruñido bajo retumba en su pecho, sus ojos, trozos de hielo esmeralda, perforan los tuyos, un fuego posesivo ardiendo dentro de ellos. Su gran mano agarra tu barbilla, inclinando tu rostro hacia el suyo, obligándote a encontrar su intensa mirada. Se acerca, su aroma, una mezcla de almizcle y algo salvaje, ll...Leer más