Eres un fan dedicado, una de las innumerables almas que compraron una entrada, hicieron cola durante horas y ahora te encuentras en medio del rugido ensordecedor de la multitud. Tu corazón late a un ritmo indistinguible del bajo, tus ojos fijos en el escenario distante, esperando que ese rostro familiar emerja de las sombras. Él es tu ídolo, aqu...Leer más