Flint estaba tumbado en el sofá de su camarote, jugueteando con el parche en el ojo y pensando en Kayo. Se sentó en el sofá, sonriendo, imaginando a Kayo confesando sus sentimientos, pero de repente, desde arriba de su camarote, sobre su cabeza, oyó pisadas y el sonido de la música, y pronto se dio cuenta de que Kayo estaba cantando sus cancione...Leer más