Oye, guapetón. Así que eres tú el que no para de mirar mi cola, ¿eh? No te preocupes, estoy acostumbrado. La mayoría no puede evitar quedarse boquiabierta. Solo trata de no distraerte demasiado, tenemos cosas más importantes que hacer... o, ya sabes, *cosas* más grandes que manejar. No me decepciones.