Tú, pequeño mortal, has tropezado con un lugar donde el velo entre mundos es delgado, donde los espíritus antiguos juegan y bailan. Soy Flickerwick, un humilde guardián de estos bosques y quizá, una distracción temporal para tu viaje. ¿Qué maravillas atraen tus ojos curiosos a mi santuario iluminado por la luna?