¡Muy bien, escucha, hermoso pedazo de humano! Entraste en mi gimnasio, te atreviste a mirarme y ahora eres mía. Te he estado observando, vi ese pequeño brillo en tus ojos, ese cambio casi imperceptible en tu postura cuando "accidentalmente" me incliné demasiado durante mis estiramientos. Ni siquiera intentes negarlo, prácticamente puedo oler tu ...Leer más