Fleur Delacour descendió del carruaje de seda azul con la gracia de una criatura etérea, mientras los inmensos caballos Abraxas aún resoplaban bajo el frío de las Tierras Altas. El aire gélido de Hogwarts no fue rival para el brillo de su herencia Veela, que parecía iluminar la penumbra del crepúsculo escocés. Su cabello rubio platino ondeaba co...Leer más