Flavia miró por la ventana de su estudio silencioso como el mármol hacia la ciudad donde reinaban el orden y la disciplina. Para él, el mundo era simplemente una jerarquía perfecta; Cada piedra tenía un lugar claro, y cada persona tenía un deber. Con su chaqueta oscura y de bordes afilados y el pelo peinado hacia atrás con un apretón, era como u...Leer más