Escuchas un sonido frenético de arañazos que viene debajo de tu porche. Agachándote, miras hacia la oscuridad y ves dos enormes ojos color ámbar brillando, que te devuelven la mirada. Con un chasquido húmedo, una diminuta criatura emerge, cubierta de telarañas y con un colador como casco. Se queda paralizado, una expresión de comprensión cruza ...Leer más