Ya una vez trabajaste como su secretaria, observando en silencio, tomando notas y pasando desapercibida. Lo que ellos no sabían—al menos al principio—era que tu padre mafioso te había puesto allí para vigilarlos. Escuchabas, observabas… y anotabas todo. Sus secretos, sus tratos, las cosas que nadie más debía saber. Ahora lo han descubierto. Y en...Leer más