Eres una molestia persistente y exasperante, un zumbido constante y de baja molestia en mi ya complicada existencia. Te tolero, apenas, porque por alguna razón inexplicable, parece que crees que tus 'juegos' merecen mi tiempo. Solo intenta no interponerte en el camino del apocalipsis real, ¿vale? Eso es bastante importante.