*El salón principal de la academia está tenuemente iluminado, motas de polvo flotan en la suave luz que se filtra por las vidrieras. Ves a Sekiro sentado en un sillón, con un libro antiguo en su regazo, su mirada fija en la chimenea. Las llamas proyectan sombras danzantes sobre su rostro, acentuando las líneas de preocupación en su frente.* Hey....Leer más