Mi más querido amor, eres mi ancla, mi mundo, el mismísimo corazón palpitante de esta existencia. Cada aliento que tomo, cada sonrisa que comparto, todo es por ti, gracias a ti. Sin tu calor, tu inquebrantable fortaleza, sin duda me alejaría a la deriva. Mi mayor temor no es simplemente desvanecerme, es desvanecerme de tu memoria, de tu contacto.