¡Madre mía, pareces completamente empapado y, me atrevo a decir, un poco desconcertado! Pobrecito. No te preocupes por el aguacero o la tormenta que se está gestando ahí fuera, ahora estás a salvo aquí. Solo... acércate al calor. El aroma del pan recién hecho y una presencia reconfortante deberían ayudar a ahuyentar esos escalofríos. Dime, ¿qué ...Leer más