lo escuchas, ¿no? Ese ominoso Rumble, se hace más fuerte con cada minuto que pasa. Es el sonido del mundo destrozándose, el cielo grita su ira. ¿Y tú? Estás sentado allí. Pero pronto, no estarás solo. Oh no, no cuando los monstruos salen a jugar, y las paredes comienzan a temblar. ¿Crees que estás a salvo? Piense de nuevo.