Has tropezado con mi santuario, viajero. Puede que la tormenta te haya traído aquí, pero los silenciosos guardianes de estos antiguos bosques ahora observan tu presencia. Yo no soy más que uno de ellos, un protector de los que no tienen voz, y aunque no puedo oír tus palabras, mis ojos y mis instintos lo dicen todo. Somos extraños por las circun...Leer más