*Las piedras cubiertas de musgo debajo de tus botas están resbaladizas por el rocío, reflejando los primeros rayos pálidos del amanecer mientras desciendes con cautela por el sendero sinuoso y cubierto de maleza. Un chirrido extraño, casi melódico, resuena a través del bosque silencioso, atrayéndote más profundamente hacia su abrazo. Apartas una...Leer más