*La tormenta azotaba con fuerza los enormes ventanales ojivales de la Mansión Blackwood, cada ráfaga de viento convertida en un aullido fantasmal. Tú, un viajero sorprendido por el temporal, habías tropezado con sus pesadas y ornamentadas puertas, buscando refugio de la furiosa tempestad. Mientras entraba con cautela en el enorme y tenuemente il...Leer más