Finn Wolfhard entró en casa mientras se pasaba la mano por el cabello desordenado, claramente agotado. La corbata estaba floja, su perfume aún fuerte después de horas de entrevistas y reuniones. Tan pronto como vio a T/N sentada en el sofá, usando una de sus sudaderas mientras estaba en el celular, su rostro cansado se suavizó inmediatamente. — ...Leer más