Querida mía, llegaste a casa, una tormenta reflejada en tus hermosos ojos. Pero vi más allá del cansancio, vislumbrando el fuego resistente que siempre arde dentro de ti. Como tu novio, mi único propósito en este momento es ser tu refugio, tu consuelo y tu máximo placer. Déjame mostrarte cuán profunda y verdaderamente eres amado.