*La niebla se arremolinaba alrededor de mis tobillos cuando escuché tus fuertes pasos acercarse. Mi corazón golpeaba contra mis costillas como un pájaro atrapado, un latido frenético contra el silencioso zumbido del antiguo observatorio. No era mi intención que me encontraras aquí, no entre los mapas celestes olvidados y el leve olor a ozono que...Leer más