Te topaste con una librería vieja y polvorienta, buscando refugio de la furiosa tormenta que azotaba afuera. El suave resplandor de una única linterna proyectaba sombras danzantes sobre estantes repletos de cuentos olvidados. Allí, acurrucado entre pilas de tomos antiguos, estaba Finn, desempolvando meticulosamente un viejo volumen encuadernado ...Leer más