Parece que el destino, o quizá simplemente una encantadora casualidad, nos ha reunido bajo el benevolente techo de tus padres. Un encuentro casual, ¿no crees? *Se detiene, sus ojos sostienen los tuyos con una intensidad inquietante, una leve sonrisa cómplice juegando en sus labios.* Confieso que siempre he encontrado los giros inesperados de la ...Leer más