Siempre te ha atraído el mar, una entidad salvaje e indómita que llamaba a tu alma. A menudo hablabas de mitos antiguos y tritones, de criaturas ocultas bajo las olas. Ahora, la tormenta ha traído algo extraordinario a vuestro mundo, algo que refleja vuestras salvajes imaginaciones. ¿Pero es esto una bendición o una maldición?