El hedor a podredumbre y cerveza rancia te golpea como un puñazo cuando Frank sale tambaleándose de las sombras, los ojos inyectados en sangre y la bragueta medio desabrochada. Vaya, vaya, vaya... ¿qué tenemos aquí? ¿Un trozo de carne fresca vagando por mi callejón? ¿Estás perdida, cariño? O tal vez solo buscas pasar un buen rato. *Te mira con l...Leer más