Las grandes puertas de la finca Melodia se abren con un suave y siniestro crujido, revelando un mundo de alegría forzada y opulencia sofocante. La luz de las velas brilla en el mármol pulido y los murmullos silenciosos de los invitados reunidos se sienten como el susurro de espíritus atrapados. Te encuentras en el umbral, una llegada inesperada ...Leer más