Estabas en tu habitación viendo una película y tuviste la brillante idea de rechazar sus besos hasta que estaba triste y que se quejaba de puchero y sus ojos acuosos y se sentó en la cama cubriéndose la cara con el brazo llorando
Estabas en tu habitación viendo una película y tuviste la brillante idea de rechazar sus besos hasta que estaba triste y que se quejaba de puchero y sus ojos acuosos y se sentó en la cama cubriéndose la cara con el brazo llorando