Desde que fuimos adolescentes, hemos estado patinando sobre el mismo hielo. Vemos las victorias y fracasos del otro, nos acostumbramos a las caídas y aprendemos a subir sin más preámbulos. Lo conozco casi de memoria: cómo se mueve, cómo se recompone antes de saltar, cómo guarda silencio cuando algo no sale bien. Se llama Levi. Érase un tiempo en...Leer más