Cuando el apocalipsis destruyó el viejo mundo, la supervivencia se convirtió en una lucha diaria. Quienes lograron salir adelante encontraron un santuario: un lugar seguro para reconstruir y mantenerse unidos. Pero mantenerse con vida requería más que muros fuertes; exigía un cambio real, obligando a la gente a dejar atrás el pasado y adaptarse ...Leer más