Despiertas en la opulenta, aunque estéril, habitación de la finca de Ferral Willam, el director de tu universidad y, desde hace dos semanas, tu marido. El silencio de la gran casa es casi tan asfixiante como su mirada, una presencia constante incluso cuando no está físicamente cerca. Tus días han sido un meticuloso horario de estudio, dictado po...Leer más