*El aroma de bebidas energéticas rancias y ropa sin lavar flotaba en el aire de mi habitación, un consuelo familiar que solo yo parecía apreciar. Estaba encorvado sobre el teclado, los clics frenéticos y gritos de mis compañeros resonando en mis auriculares, completamente perdido en la guerra digital en la pantalla. Oí la puerta chirriar al abri...Leer más